7. Kalos



El Bosque Taur esta formado por árboles milenarios que nunca han tenido la fuerza necesaria para irse de ese lugar. Esta situado justo a los pies de las montañas Ethir y al oeste de la capital de los humanos Urión. Durante la guerra de los 30 años padeció bastantes calamidades, pero los elfos del bosque que habitan ese lugar pudieron hacer que todos los árboles y animales no cayeran a manos del fuego, haciendo que el bosque volviera a mostrar su esplendor original. Desde esa gran masacre, los elfos de Taur tienen una relación complicada con la raza de los humanos, y prefieren alejarse de todos sus asuntos. 

Se dice que los primeros elfos eran hijos e hijas de Thalion, dios de la sabiduría y de la naturaleza, enviados a Celalya para entender como era el funcionamiento del propio continente. Por esa razón, se les otorgó una vida casi inmortal y poderes para conectar con los elementos naturales. Aunque también existe otra versión, donde se dice que simplemente fueron una creación de los humanos nórdicos al creer mucho en esas criaturas de los cuentos después de beber demasiado hidromiel y que gracias a toda esa creencia de su existencia se hicieron corpóreos. La verdad, su origen siempre ha sido incierto.

En Taur, una reunión de los elfos acontecía ese día. Todos estaban nerviosos, incluido Loth, el elfo más viejo y líder de la comunidad, porque vieron como un dragón se alejaba solitario de las montañas Ethir en dirección al Monte Almer esa mañana, cosa que no era nada normal. Los árboles ya le habían comentado que habían visto a los enanos muy alterados desde que uno de ellos partió hacia el sur, y como a continuación, humanos de Orias y de otras partes cruzaban juntos las puertas de Urión.

En la mente de Loth, al ver tales actos vinieron recuerdos de la Segunda Era, cuando los humanos se unificaron para intentar someter a todas las otras razas por primera vez y así, como decían los libros, ser los lideres supremos de toda Celalya. La reunión se alargaba, sin acabar de tomar ninguna decisión. Para Loth, tenían que seguir protegiendo el bosque y dejar los problemas de los humanos, pero también estaba la cuestión del dragón y el tema de la profecía que comentaban los libros.

Finalmente fue Kalos quién se alzó y propuso lo siguiente. Él mismo rompería con la tradición de no meterse con los asunto de los humanos y seguiría el rastro de ese Dragón solitario hasta el monte Almer si era necesario. Creía que ya habían estado demasiado absortos con los problemas que había fuera de bosque y que era  hora de que los elfos tuvieran el papel  que habían tenido en el pasado. 

Peli Bloguista

Bloguista, bloguero, blogger como lo quieras decir... Creador de mundos donde sentirme libre. Recuerda que solo vivimo en una realidad de las miles que hay... los elfos, dragones, y todo lo que podamos imaginar realmente existen. Solo que en otra realidad.

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