Una vida juntos...



Cariño... ¿Te acuerdas de cuando íbamos al cine y nos poníamos en las últimas filas para meternos mano? ¿Te acuerdas de esos pequeños viajes que nos hacíamos con el poco dinero que teníamos ahorrado? Haciendo malabarismos para poder quedar, que no nos pillase tu madre... el día que tu padre se encontró uno de nuestros condones por allí tirado... ¿Te acuerdas? 

Claro que me acuerdo. También de cómo nos mirábamos, las sorpresas, los regalos. Las cenas... ¡Ay, las cenas! Siempre íbamos al mismo sitio, al final ya nos conocían. Ha pasado tanto tiempo... ¿Te acuerdas de después, cuando empezamos a vivir juntos, todos los problemas que tuvimos que solucionar? 

¡Y tanto que me acuerdo! Cómo iba a olvidar los gritos de tu madre cuando se enteró y cómo me robabas la manta esas primeras noches... te hacías una bolita a mi lado y me dejabas sin nada... Pero fue genial ¿Verdad? Despertarme cada mañana tu lado, esas veces que me traías el desayuno a la cama, ver cada día nuestra serie preferida... ¿Te acuerdas de esa vez que fui a casa de tu padre para hacerte una sorpresa el 11 de septiembre?

Hace ya mucho tiempo de eso, aunque me acuerdo perfectamente. Tenía una horrible comida con mi tía y estaba enfadada contigo y con mi abuela por hacerme ir sola con mi padre. Era casi un castigo. Pero en cuanto entré en casa, ahí estabas tú tan tranquilo, mirando Doraemon. Mi cara debió ser todo un espectáculo. 




¡¡Vamos si lo fue!! Valió sólo por eso hacer toda esa sorpresa. Pero la cara de sorpresa que recuerdo más es el día que fuimos a “Cabañas en los árboles”, que te hice ir durante todo el viaje con los ojos vendados y que tú no sabías a dónde íbamos. La cara que pusiste al ver el cartel de bienvenida fue alucinante... ¿Te acuerdas también de ese día? 

Me acuerdo de muchas cosas de ese día ¿Sabes cuál es la que más? Un taper de arroz frio que tuvimos que pedir que nos calentaran. Bueno y de todo lo que hicimos en la cabaña... Ya sabes a lo que me refiero.... Recuerdo haber pactado contigo hacer un diario... creo que no duró ni un mes... 

Ya... lo del diario fue un auténtico fracaso, pero yo sigo teniendo en mi cabeza muchos recuerdos que nunca podré olvidar. Tendré siempre esa imagen grabada en mi mente de ti acercándote al altar, con esa mezcla que creé de la canción típica de boda y la canción del lado oscuro de Star Wars (tu madre casi me mata ese día) 

Y suerte que no te hice caso, sino hubiera ido de Leia. Aunque bueno, tu parte friki siempre fue algo que me encantaba ¿Te acuerdas de cuando frikeábamos juntos? ¿Las tardes que pasamos simplemente jugando a juegos de mesa? Esos días los recuerdo con especial cariño. 

Sí... pillé realmente una obsesión, no paraba de comprar un juego tras otro ¿Verdad? Hasta tuvimos alguna que otra pelea por esto mismo... Pero bueno, nos lo pasábamos genial resolviendo casos de Sherlock Holmes, jugando al Munchkin, sobreviviendo a apocalipsis zombie... Y los niños también se lo pasaban de maravilla cuando cumplieron unos años. ¿Te acuerdas? 




Si... ellos adoraban jugar contigo, pero decían que yo no jugaba bien porqué me aburría de los zombies muy rápido. Eras su héroe, ¿Lo sabes verdad? Sobretodo de Laura, en cuanto te veía le brillaban los ojos. Y en cuanto a Marc... Bueno, Marc siempre fue un poco más a su bola, pero siempre que tenía un problema eras el primero al que consultaba. 

Eso no es del todo verdad... Primero te consultaba a ti y luego si no le funcionaba venía a hablar conmigo. Pero la verdad es que no han sido muy problemáticos ninguno de los dos, descuidados como sus padres, pero no se metían en muchos líos. Por cierto... No has olvidado ese viaje que hicimos a Orlando ¿Verdad?

¿A cuando te refieres? ¿Cuándo fuimos solos o con los niños? Aunque de lo que si que me acuerdo fue de tu cara cuando te regale el viaje a Japón los dos solos. ¿Te acuerdas de eso? Tú querías ir por nuestra luna de miel y yo prefería algo diferente así que te lo regalé unos meses antes... casi te pones a llorar... ¿Te acuerdas? 

¡Cómo no me voy a acordar de eso! Estábamos comiendo en casa tallarines orientales además, que habías hecho tú y de repente en medio de la comida pusiste los billetes en medio de la mesa. Me acuerdo además de la frase que me dijiste... “Dentro de unos días las podrás comer en Japón” No sé porque no lloré... pero si que saltaba de emoción. ¿Qué es lo que te gusto más de esa aventura? 

¿Sinceramente? A parte de la comida, y de estar contigo claro, tus caras y tus “¡Vamos amor!”, “Ven aquí, cariño, mira esto que te va a gustar”, “¿Sabías que...?”, etc... Estabas tan emocionado con todo... me encantó. ¿Te acuerdas que nos escapamos del grupo para poder ir a ese parque de atracciones solo porque yo estaba muy pesada? Tu decías que sería igual que el de Orlando y yo insistiendo una y otra vez... 

Sí... yo prefería esperar porque claro ya teníamos previsto ir algún año al de Orlando, e ir al mismo parque, pero en Japón, me parecía un poco perder el tiempo. Yo prefería ir a más templos ver más cosas de la cultura de allí, visitar más barrios... y a ti se te había metido en la cabeza entrar porque habías visto unas fotos geniales de parque. Al final me convenciste y tengo que decir que no me arrepiento de nada. No olvidaré cuando fuimos al karaoke, cuando subimos a la torre de Tokyo, cuando visitamos Akihabara... ¡Ah! Y cuando creamos nuestros propios fideos instantáneos. Fue brutal ¿Verdad? 

A ver si me acuerdo... ¿No les metiste absolutamente de todo? Hubo una época en la que soñábamos con poder cumplir todos nuestros deseos de viajar y formar una familia, y aquí estamos, habiendo hecho de todo y más. Y ahora que estamos muertos... ¿Qué aventura nos deparará?

Peli Bloguista

Bloguista, bloguero, blogger como lo quieras decir... Creador de mundos donde sentirme libre. Recuerda que solo vivimo en una realidad de las miles que hay... los elfos, dragones, y todo lo que podamos imaginar realmente existen. Solo que en otra realidad.

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