La aventura de una troll - Cuento al verés.

cuento al reves

Érase dos veces... en un reino muy muy cerca, una pequeña troll estaba en busca de su futuro príncipe troll. Tras travesar ríos, valles y enfrentarse a un montón de diminutos problemas llegó el momento final de su "pequeña" aventura. Como cuentan las tradiciones de su especie, para conseguir el amor eterno de su esposo tendría que derrotar a la gallina de fuego que custodia el pequeño castillo donde estaba viviendo su amado y llegar hasta el dormitorio de la mas baja torre donde se unirían en un normal golpe de espaldas (una muestra muy romántica en la raza troll) . La verdad es que el príncipe no estaba encerrado ni mucho menos en ese castillo, eso era mucho de los humanos, simplemente le gustaba estar allí, igual que podría estar en otro lugar. Ah! Por cierto... una aventurera no sería nada sin su acompañante corcel, perdón... cucaracha gigante. La encontró en su cocina cuando tan solo tenia dos años, la cucaracha digo, y la había estado alimentando desde entonces. En definitiva, podríamos decir que era... una ¿Cucaracha corcel? No importa, continuemos. 

Meretriz, así es como se llamaba nuestra protagonista, estaba ya observando la diminuta puerta de ese pequeño castillo dispuesta entrar para encontrarse con su amado. Pero en vez de encontrase con nada que ella diría que fuese normal, se encontró con una lista, una lista de la compra. Gulper, nuestro príncipe, se había largado con la gallina de fuego a comprar la salta de tomate que necesitaba para hacer su famosa pizza vegetal (si... estaba a régimen), pero había dejado un mensaje...

Me voy a hacer la compra, si por casualidad en mi ausencia aparece por casualidad mi futura esposa por favor... ve calentando el horno que yo luego pongo la salsa. Por cierto... te quiero. 

Ya os podéis imaginar qué cara puso Meretriz, le encantó ¡Un hombre que sabía cocinar! Eso era demasiado para ella. Subió las escaleras y encendió dicho horno, aunque más que un horno parecía  la boca de un dragón. ¿He dicho dragón? Tranquilos... en este cuento no aparecen dragones, fueron aniquilados todos por la conocida Erwen Matadragones, una chica dura de roer. 

¡Y llego el momento! Gulper volvió de la compra con la gallina, subió las escaleras y allí la encontró a ella, haciendo ya la masa de la pizza y con el horno ya bien calentito. Se miraron, de arriba a abajo (un vistazo al ser unos trolls enanos...), pero algo no funcionó muy bien...

Bueno, espero como siempre que os haya gustado y que si queréis os animéis a hacer vuestra propia continuación en los comentarios ¡Estaría genial! La verdad es que yo ya tengo pensado un final para dicha historia entre Meretriz y Gulper, pero si leéis todas las historias escritas en este blog veréis que siempre dejo el final abierto.


Peli Bloguista

Bloguista, bloguero, blogger como lo quieras decir... Creador de mundos donde sentirme libre. Recuerda que solo vivimo en una realidad de las miles que hay... los elfos, dragones, y todo lo que podamos imaginar realmente existen. Solo que en otra realidad.

2 comentarios:

  1. Me ha encantado!!! pero yo no soy muy ducha en esto de la invención así que se lo dejaré a otros comentaristas jaja aún así estaré atenta a la entrada a ver comoe voluciona la historia.

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  2. Hey, esto es muy genial. Me gustan las historias que tienen comentarios del autor, me gusto mucho. Y no haré mi final, ¡quiero leer tu propio final! Aquí te dejo una nominacion a un tag http://festin-de-libros.blogspot.com/2016/08/tag-bloger.html :3

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