Un Nuevo comienzo - Cap 1

sombras muertas

Oí una fuerte explosión cerca de donde estaba, me preguntaba qué coño habría pasado, pero igualmente no podía ir a investigarlo, o al menos solo, era muy peligroso.Después de la primera explosión siguieron dos más y vi desde la pequeña ventana de la habitación como una columna de humo salía del centro comercial. Entonces lo entendí, un grupo de supervivientes seguramente habría entrado dentro buscando provisiones o algún refugio y se encontraron con algunos de ellos.Seguramente no pudieron con todos cuerpo a cuerpo y empezaron a disparar por la desesperación y alguna bala impactó con algo que no debía de haber ni rozado.En las películas y libros siempre pintan el centro comercial como un lugar seguro y un sitio donde encontrar todo lo que necesitas en la situación que estamos ahora, pero en realidad no es así. La mayoría de la gente que estaba allí haciendo sus compras tranquilamente antes de que empezara todo esto seguían allí, andando, con la mirada perdida, en busca de algo que saciara su hambre.

Yo tengo que dar gracias que aún tengo la despensa medio llena, pero dentro de poco también tendré que pensar en buscar provisiones porque esto tiene pinta de que va a ser así durante mucho tiempo. Ya he saqueado casi todos los pisos del bloque donde estoy ahora y veo que poco a poco se me van acabando. Al final, como no haga algo me tendré que comer la comida de los perros. Pero bueno, al menos doy gracias que estoy vivo un día más en este mundo de mierda, muchos no pueden decir lo mismo. Bueno... supongo que ya no pueden decir nada. 

Recuerdo perfectamente cómo empezó todo esto. Los medios de comunicación después de mostrar noticias muy extrañas que nadie se podía creer, después de enseñar imágenes filtradas de algún lugar de dios sabe dónde, dejaron de emitir durante unos pocos días. Luego, como si no hubiera pasado nada salió nuestro querido presidente a hacer su maldito discurso tranquilizador. Como siempre diciendo que todo iba bien y que no nos preocupáramos, del rey ya no se sabía nada. En poco tiempo los medios de comunicación dejaron de emitir. La verdad... yo ya no me fiaba ni un pelo de lo que decían. Por supuesto, Internet estaba lleno de más vídeos e imágenes de lo que en teoría estaba pasando, realmente ya no se podían distinguir si eran falsos o no. ¿Como me podía creer que una persona después de haber sido disparada seis veces seguía caminando como si nada? No era posible… Aunque la verdad, después de ver esos vídeos y esas fotos en blogs, diarios... poco a poco me lo iba creyendo. A los quince días Internet también dejó de funcionar. 

Posteriormente empecé a ver a los militares patrullando por la ciudad, y todos esos vídeos, imágenes, relatos… se estaban haciendo realidad en mi mente, aunque era imposible... Todas esas historias de zombies, caminantes, apocalipsis que había leído y visto se estaban haciendo realidad delante de mis ojos, o eso creía.

Estaba aterrorizado. ¡¡No podía ser que esto estuviera pasando!! Realmente me quedé paralizado sin saber qué hacer en esta situación... a quién no le pasaría... Aunque me haya leído un montón de libros sobre el tema y visto un montón de películas, no supe qué hacer. Lo único que me preocupaba en ese momento era mi familia. Intenté llamarles, pero las líneas ya no funcionaban. Sin Internet, sin televisión, sin teléfono, sin móvil... Lo único que aún quedaba y resistía era la radio local. Se podía escuchar un mensaje repetitivo que aconsejaba a toda la población dirigirse a los nombrados puntos seguros, distribuidos por toda la ciudad. Uno en la catedral, otro en el pavellón de deportes de Fontajau, otro en la casa de la cultura… Con este mensaje y por lo que pude ver en pocos segundos se confirmó totalmente mi teoría.

Los militares iban puerta por puerta para ver si aún quedaba alguien dentro para llevarlo a alguno de estos puntos seguros, pero cuando llegaron a mi calle yo hice como si no estuviera. No sé vosotros pero yo no iba a ir a un sitio lleno de gente si realmente estaba empezando lo que creía que estaba empezando, era una auténtica locura.Ypoco después descubrí que no me había equivocado. La radio local cambió el mensaje y no paraba de decir que los puntos seguros eran un peligro y que no nos acercasemos a ellos. Me imaginaba lo que podría haber pasado... gente atacada por esas criaturas, muriendo de hambre o simplemente por el miedo de la situación. Era terrible.

Durante esa semana estuve hecho polvo, bebiendo como si no hubiera un mañana, y pensando qué coño hacer. Si me quedaba en mi casa sin hacer nada me moriría de hambre y si por suerte consiguiera algo de comer todos los días me volvería loco. Los humanos somos sociales por naturaleza y no poder hablar con nadie ni tener relaciones me estaba quemando por dentro.Por lo tanto, al final lo decidí, era hora de irse de allí si no quería acabar hablándole a una pelota. Cogí la mochila más grande que tenía en casa y la llené de todas las cosas que creía indispensables para mi supervivencia. La verdad... tenía muy poco de todo...

Justo al salir a la calle vi como uno de ellos se estaba comiendo a alguien como yo, a alguien que también se aventuró a encontrar algún sitio seguro, lo estaba devorando como si fuera un bocadillo de lomo con queso… mejor no hablaré de comida… pero tengo que decir que fue una de las peores imágenes que me podía imaginar. Aunque era un escena aterradora y asquerosa, no podía parar de mirar. Aquel ser, aquella cosa ya no sentía nada, igual que en los libros y las películas solo tenía un objetivo, comer. Pero tuve una sorpresa, en la mano de ese superviviente muerto había una 9 milímetros, una arma que estaba seguro que me podría ayudar en algún momento . Yo no soy Rambo ni ninguna persona así pero pude ver las dos opciones que tenía, seguir mi camino tranquilamente o aprovechar la situación y conseguir esa pistola que el otro superviviente tenía aún en su mano descompuesta. Ya sabía que era una locura, arriesgar mi vida por una pistola, pero estaba seguro de que esa arma en algún momento me devolvería el favor. Cogí la única arma que llevaba yo, una navaja que me regaló mi ex-mujer cuando fuimos a badajoz. No la había utilizado nunca antes, en realidad casi la tiro a la basura cuando lo dejé con mi mujer, suerte que no lo hice… Digo suerte ya que con esa arma y un golpe certero en el cerebro de esa alimaña pude conseguir la puñetera pistola.

La cogí y la puse rápidamente en mi mochila. Algo que he aprendido de las historias de zombies es que una arma que haga ruido tiene que ser casi la última opción, por lo tanto, mientras pudiera, seguiría utilizando mi navaja. La ciudad estaba peor de lo que me imaginaba, coches abandonados, casas desoladas, restos de algún incendio pasado… y yo quieto pensando qué hacer. Tenía que continuar aunque no supiera hacia dónde iba.

Y después de enfrentarme a la ciudad, a alguno de esos seres que pululaban por ella, y a todos los obstáculos que encontré, me encuentro donde estoy ahora, en un piso de las torres del Parc Migdia sobreviviendo como puedo y pensando cual podría ser mi siguiente destino. La verdad es que el piso no esta nada mal, la persona que vivía allí se lo montaba bien, pero tampoco me puedo quedar.De repente oí el único ruido que no quería escuchar, ese malditoruido que se te queda en la mente y no te deja vivir.Estaban subiendo, y no eran pocos. Era hora de irse.


Peli Bloguista

Bloguista, bloguero, blogger como lo quieras decir... Creador de mundos donde sentirme libre. Recuerda que solo vivimo en una realidad de las miles que hay... los elfos, dragones, y todo lo que podamos imaginar realmente existen. Solo que en otra realidad.

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